miércoles, 23 de abril de 2025


 









¡Hola compañeros del xerojardín! Por lo que veo se anduvieron haciendo los importantes con sus nombres científicos y a mí me dicen sólo “Melo”. Yo también voy a mostrar el mío: soy Melocactus bahiensis, pertenezco a la familia de las cactáceas y soy oriundo de Brasil; y para ustedes soy “Su Majestad Melocactus” jajaja.

Hoy les quiero contar sobre la manera en que me reproduzco: cuando mi tallo globoso deja de crecer, aparece mi gorrito de lana que se llama cefalio y en él se forman diminutas flores muy discretas, generalmente rosadas que duran unas pocas horas, como se suelen abrir durante la noche pocos las conocen. Pero lo que sí seguramente ven todos son los pétalos secos dispuestos en forma de corona en el cefalio  que parecen pequeñas velitas emergiendo del tejido de mi gorrito.

Luego se forman pequeños frutos alargados y carnosos, de color rosado brillante, como los que se ven en la foto. En su interior hay numerosas semillas negras, pequeñas y duras, inmersas en una sustancia pegajosa y transparente. Estos frutos caen y de las semillas nacen nuevos melocactus. Desde hace varias semanas mis frutitos aparecen para adornar mi gorrito, al principio sólo se ve la parte superior por debajo de los pétalos secos, pero a medida que pasan los días esos hermosos frutitos con forma de lágrima van asomando y elevándose hasta caer. Una vez sobre el sustrato la jardinera los recoge; escuché que piensa obtener mis hijitos a partir de las semillas.

¿Vieron que todas mis características son muy interesantes? ¿Qué opinan Fauci y Mammi?.  Saluditos espinosos.

Autor: María Rosa Jannón

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